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Fake: "Vivir una Mentira"

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CreppyGold.png CAMPEÓN DEL LIMBO
"Los regalos de los dioses no pueden ser destruidos con facilidad por los mortales."

Alza tu mirada, insulso mortal, y contempla con respeto al gran campeón del Limbo que, tras un Big Bang de imaginación, creatividad y/o consumo intensivo de drogas, se convirtió en el Amo y Señor del ¡CreepyLooza!


¿Nunca has sentido que tu vida ha mejorado tanto que es demasiado bueno para ser verdad? Pues yo sí, además, aquella vida se desmoronó ante mis ojos revelándose como una cruel mentira.

Día 1Editar

Las vacaciones ya casi terminaban así que con mis compañeros de clases decidimos hacer una fiesta antes de “perder nuestra libertad”. La fiesta no fue nada distinta a una fiesta de preparatoria; música a todo volumen, todos tomando cervezas hasta quedar en blanco, causar desmadres en la casa del anfitrión, etc. Ya una vez terminada la fiesta, me dirigí a pie hacia a mi casa, aún algo mareado por los efectos del alcohol en mi sistema; lo que vi a continuación al principio pensé que también fue a causa de los efectos aquella droga pero no pasó mucho tiempo para darme cuenta que era la realidad. Era un hombre, creo que de mi edad, su vestimenta era llamativa ya que vestía una chaqueta de color morado con capucha que resaltaba bastante bajo la luz de la luna y unos jeans grises que casi no se notaban a causa de su mimetización con las tinieblas. Bueno, en realidad lo que en verdad me parecía llamativo de él era su máscara; una máscara de teatro con la mitad izquierda color negro representando la tragedia y la mitad derecha color blanco representando la comedia. Al principio me asusté un poco pero luego concluí que quizá era otro estudiante que venía de una fiesta de disfraces en otro lugar, cosa que me relajó. En el momento en que nuestros caminos se cruzaron, nuestras miradas también lo hicieron; sólo fueron unos segundos pero se sentían como una eternidad en la que una extraña sensación invadía mi corazón. No era miedo ni nada parecido, era una sensación que no podía describir. Pasos después mi cuerpo empezó a fallarme, unos fuertes mareos aquejaron mi cabeza y mi visión se nublaba. Finalmente mi cuerpo no soportó más y caí inconsciente.

Día 2Editar

Desperté en el hospital. Al parecer alguien me había encontrado tirado en la calle y llamó al servicio de emergencias. Supongo que fue el tipo de la extraña máscara. Según lo que diagnosticaron los doctores, el por qué había perdido la consciencia fue a causa del alcohol pero estoy seguro de que no fue por eso aunque no tiene caso discutir con ellos. Me dieron de alta poco después. Mis padres estaban en la sala de esperas, se notaban angustiados pero al verme salir sus expresiones cambiaron a una de alivio. Mi mamá fue la primera en venir hacia mí, expresando toda su preocupación por mí con un cálido abrazo. Mi papá se aproximó luego repitiendo el mismo proceso que mi madre. A pesar de que estoy agradecido con su preocupación, debo admitir que me extraña el hecho de que no haya recibido ningún regaño de parte de ellos por haberme emborrachado y desmayado en medio de la calle.

Día 5Editar

De vuelta a clases. Pensaba que este año iba a ser un infierno, ya que nunca he sido un “alumno ejemplar” en cuanto a desempeño académico; además de que dos personas que podría llamar “los más detestables del instituto” habían quedado repitiendo año y ahora estaría en la misma clase que ellos. Maldije mi suerte y me fui a sentar. Pasaron algunos minutos y estaba extrañado de que esas dos basuras todavía no se hayan presentado hasta el momento. Ya había sonado la campanada que permitía entrar a aquellos que llegaban tarde pero ninguno de esos dos se presentó, me sentí aliviado aunque que dos personas que yo odiaba se hayan ausentado el mismo día; fue un gran golpe de suerte. El resto del día continuó como cualquier otro día normal.

Día 7Editar

Esto ya es raro, contando este día, esos dos ya se han ausentado tres días seguidos. Es demasiado raro que justo dos personas que yo odio se pasen ausentes tres días seguidos. Me cuesta pensar que es coincidencia.

Día 15Editar

¡Esto es lo mejor que me ha pasado hasta el momento! Al principio pensé que ambos idiotas se estaban ausentando porque seguían de vacaciones pero no verlos presentes hasta el día de hoy, en la segunda semana de clases, despertó mi curiosidad. Le pregunté a uno de mis compañeros sobre lo que había sucedido con ellos dos y me respondió que uno había muerto en un accidente y el otro se había ido de intercambio. Sé que está mal sentirme feliz pero me alegro que esas dos pestes hayan desaparecido de mi vida. Es más, el que se fue de intercambio ha sido reemplazado por una chica y he de admitir que es atractiva.

Día 16Editar

Si no mal recuerdo, el nombre de esa chica nueva es Sarah. Enserio, no sé si es por ser europea pero es preciosa, la envidia de todas las chicas de la clase y el centro de atención para todos los chicos. ¿Qué es lo bueno de todo esto? ¡Me tocó sentarme junto a ella! Espero que nos llevemos bien.

Día 53Editar

Por el momento, este año no ha resultado tan terrible como yo lo esperaba. Las materias que han pasado en clases me han parecido absurdamente fáciles, he sacado las mejores calificaciones en los exámenes, mis padres me han llevado a hacer todo lo que he querido y lo mejor de todo, mi relación con Sarah pasó de ser de “buenos amigos” a ser pareja. Este sin duda ha sido mi año. Nada podría arruinar esto.

Día 72 (Día) Editar

Hoy es mi cumpleaños. No pude evitar levantarme con una sonrisa; sabía que este día iba a ser increíble. Mis papás tuvieron que salir de viaje pero me dejaron los regalos y un pastel para el día de hoy, lo mejor es que ellos me permitieron hacer una fiesta en la casa. Hoy será el mejor día.

Día 72 (Noche) Editar

Sé que suena poco humilde pero me lucí con esta fiesta. Todo salió excelente, todos vinieron y he de admitir que los presentes que me regalaron era mucho más de lo que merecía. La fiesta fue perfecta, nada se salió de control y no hubo quejas de parte de los vecinos. Una vez que todos se fueron quedé yo solo con Sarah. Ella me dijo que aún no me había dado mi regalo. Es oficial, esa fue la mejor noche de mi vida. Mi vida ha mejorado tanto, ¡es demasiado bueno para ser cierto!

Día 90Editar

Hasta entonces mi vida se ha vuelto de lo mejor al punto de que me parecía imposible mejorar más pero… Creo que me estoy volviendo paranoico pero me siento observado. Quizá sea mi cerebro jugándome una broma pero no dejaré que un mal presentimiento arruine mi vida.

Día 114Editar

No lo entiendo, no lo comprendo. ¿Por qué ha estado pasando esto? Ya no puedo dormir bien, estoy siendo acosado por pesadillas. Veo a una figura oscura, la oigo susurrar algo que mis oídos no pueden entender. Cada noche se ha vuelto más claro y cada vez sus susurros son más audibles.

Día 115Editar

Esta noche finalmente lo vi; la figura era tan clara como aquella lejana noche bajo la luz de la luna. Era el mismo chico que vi aquella vez que caí inconsciente. A pesar de la oscuridad en su máscara, podía sentir sus ojos clavándose en mí. Seguía susurrando mientras que caminaba lentamente hacia mí. Me sentía aterrado, no podía comprender por qué estaba soñando esto. Finalmente llegó justo frente a mí, a escasos centímetros de mi persona, y pude oírlo fuerte y claro: “Tenías razón. Es demasiado bueno para ser verdad”.

Día 138 (Sueño) Editar

Esta noche soñé con Sarah. Ella venía hacia mí pero de repente se detuvo y sangre empezó a brotar de su boca. A continuación su pecho empezó a sangrar y el hierro afilado y resplandeciente de un estoque cubierto en el líquido carmesí surgió de allí. Sarah cayó al suelo muerta, revelando al agresor detrás de ella: El chico de la máscara de teatro quien empuñaba sin emoción alguna el estoque ensangrentado. Me quedé sin palabras, segado por la ira en mi interior pero exteriormente estaba paralizado a causa del miedo. Se acercó a mí y acercó su boca a mi oído. Me susurró “Corre, ve por ella”. Desperté horrorizado por ese sueño pero inmediatamente recordé lo que me dijo el enmascarado. Sin darle importancia al hecho de aún estar en pijama, salí corriendo de mi casa en dirección a donde Sarah vivía.

Día 138 (Día) Editar

Caí sobre mis rodillas, incapaz de creer lo que veía. Lágrimas resbalaron por mis mejillas mientras observaba el cuerpo inerte y mutilado de mi amada Sarah. El cuerpo desnudo y la sangre en la zona inferior delataban la agresión sexual que había sufrido, su blanca espalda había sido desgarrada con pedazos de piel aun colgando, habían arrancado piel de sus brazos y separado las venas de la carne y su hermoso cabello rubio había sido manchado por la sangre. Sin darle importancia al estado del cuerpo, fui a abrazar el cadáver llorando por mi perdida. No podía entenderlo; ¿por qué alguien tan amable y cariñosa como ella tuvo que sufrir este cruel destino? Cuando pude volver a la realidad, llamé a la ambulancia y a la policía. Mi mente está casi quebrada, mi amada ha muerto y no pude hacer nada por ella. Las cosas en mi vida iban tan bien… ¿Por qué tuvo que ocurrir esta tragedia?

Día 169Editar

A pesar del tiempo que ha pasado desde que perdí a Sarah, la herida en mi corazón no se ha cerrado. El trauma me tiene atrapado; ya casi no como ni bebo, no hablo con casi nadie, me siento muerto. ¿Por qué me tuvo que pasar esto a mí, por qué a ella, por qué a nosotros?

Día 194Editar

Tras tantos días de depresión por aquel trágico evento, finalmente empiezo a recuperarme de lo sucedido. He vuelto a alimentarme como es debido y volví a mantener mis relaciones sociales en un buen estado. A pesar de que me estaba recuperando, mis sentimientos por Sarah no habían cambiado y el dolor por perder a la persona más importante en mi vida seguía latente. Aun así, por ella, haré lo posible por salir adelante.

Día 215Editar

Esto es un mal presagio. Volví a soñar con ese tipo, esta vez la víctima, o mejor dicho, las víctimas, fueron mis padres quienes cayeron muertos ante su estoque. No podía permitir que sufrieran el mismo fatídico destino que mi amada Sarah. Fui a la habitación de mis padres y, para mi gran alivio, estaban ambos dormidos y sin ningún signo de agresión. Por el momento, estaba tranquilo pero debo mantenerme alerta.

Día 229Editar

Hasta el momento no ha sucedido nada fuera de lo común. Mi vida sigue su curso sin ninguna anormalidad. Quizá ese sueño no fue el presagio que esperaba pero aun así… Espero que no les pase nada a mis padres.

Día 242 (Mañana) Editar

Mis padres no están en casa; el auto de mi padre y el de madre no están, he de suponer que papá fue a trabajar y mamá a comprar. Aunque eso no significa que no esté preocupado.

Día 242 (Tarde) Editar

Mis padres no han llegado. Estoy preocupado por ellos. Quizá “él” los atrapó. Espero que no sea así. Rezo para que sigan vivos. Por favor, que no les pase nada.

Día 242 (Noche) Editar

Mientras caminaba por mi casa preguntándome por qué mis padres todavía no llegaban, crucé cerca de la puerta del sótano. Un nauseabundo olor proveniente de esa habitación detuvo mi camino. Voltee mi cabeza en esa dirección, sin despegar mi vista de aquella puerta. Trague fuerte, abrí la puerta y me encaminé hacia la habitación subterránea. A cada paso que daba, el olor era más poderoso, si tuviera que describir ese aroma en una palabra, sería “muerte”. Apenas terminé de bajar las escaleras, paré frente al interruptor; vacilé un poco antes de accionarlo pero me decidí a hacerlo. Me arrepentí apenas vi la fuente de ese mortífero olor. Incapaz de creer lo que estaba frente a mí, ahogué un grito de espanto mientras que mi visión no se apartaba de los cadáveres de mis padres en un avanzado estado de putrefacción. No podía entender cómo eso era posible; había visto a mis padres el día anterior, era imposible que sus cuerpos se hayan descompuesto a tal punto. Una presencia atrás de mí me sacó de mis pensamientos y no pude evitar exclamar de asombro al ver a mi padre parado frente a mí. Si él estaba vivo, ¿quién estaba muerto junto a mi madre? De repente, la apariencia de quien parecía ser mi padre empezó a distorsionarse, convirtiéndose en el ser que parecía ser el culpable de todas las desgracias que me habían pasado. A pesar de que portaba máscara, de alguna manera sabía que sonreía disfrutando la situación. No hay explicación para esto pero mi cuerpo no respondía a mi cerebro; no era miedo ni nada por el estilo, era la misma sensación que sentí en nuestro primer encuentro. Mientras mi visión se nublaba, mi cuerpo cedía ante la gravedad, estaba cayendo inconsciente pero antes de caer en ese abismo oscuro, escuché a aquel hombre hablar: “Demasiado bueno para ser verdad, ¿no?”

Día ???Editar

Todo estaba oscuro, el ambiente era pesado y angosto, la humedad empeoraba las cosas, la temperatura era sofocante y lo peor es que mi cuerpo apenas respondía. Para colmo, un fuerte olor a putrefacción inundaba el pequeño lugar; tenía ganas de vomitar. Ya se me hizo una idea de dónde estoy pero no quiero creerlo, ¡me rehúso a creerlo!

Último DíaEditar

No sé cuánto tiempo llevo aquí dentro. Sumido en esta oscuridad no puedo ver nada y todo lo que puedo sentir no me ha causado más que dolor. Quiero morir, no quiero seguir atrapado en este lugar. … Un sonido interrumpe mis pensamientos. Al principio es débil pero empieza a ganar fuerza. Conforme lo oigo empiezo a reconocerlo: Alguien está cavando. Lastimosamente para mí, aquel ruido confirmó mi idea sobre dónde me encontraba. De repente el sonido paró, ya no estaban cavando pero pocos segundos después escuché el impacto de la pala contra la madera de mi ataúd. La madera húmeda y podrida empezó a romperse y finos rayos de luz se colaron por las rupturas; finalmente la madera terminó de romperse y tras acostumbrar mis ojos a la luz, vi a quien había estado excavando. A estas alturas no me sorprendía mucho que el tipo enmascarado haya desenterrado mi tumba. “Él” me miraba de reojo, he de suponer un poco asqueado y pronto entendí por qué. Con fuerzas casi inexistentes levanté un poco la vista para horrorizarme al ver mi propio cuerpo pudriéndose y siendo devorado por los gusanos. El sujeto clavó la pala en la tierra y se sentó a mi lado. “Antes de terminar contigo, hay ciertas cosas que debes saber” me dijo. Yo asentí con la cabeza queriendo acabar lo más rápido posible; me arrepiento de lo que hice. Todo lo que he vivido desde mi primer encuentro con este sujeto, desde mi entrada al colegio, mi noviazgo con Sarah, mi fiesta de cumpleaños y la muerte de ella y mis padres no fueron más que una ilusión. Yo había muerto desde que me crucé en el camino de ese tipo pero de alguna manera mantuvo mi mente intacta, no sé cómo lo hizo pero lo logró. ¿Por qué desperdició tanto tiempo en hacerme feliz como ninguno? Simple: “Mientras más alto estés peor será la caída, en ese caso, mientras más feliz seas más sufrimiento pasarás al perderlo todo”. Me sentí enfadado, para “él” yo no fui más que un juguete para su entretenimiento. Al menos me sentí aliviado de que Sarah y mis padres estuvieran bien… Mi alivio no duró mucho. Imágenes llegaron a mi mente, pude verlo, vi cómo aquel enmascarado violaba a mi amada Sarah y cómo torturaba a mis padres en el sótano por semanas para finalmente dejarlos pudriéndose. Quise llorar pero mis ojos estaban demasiado secos como para lagrimar. El hombre de la máscara de teatro desenvainó su estoque. “Es hora de bajar el telón”. Tras pronunciar esas palabras, dirigió su estoque a mi cabeza. Antes del impacto, sonreí porque finalmente esta pesadilla había terminado y ahora me reuniría con mis padres y mi amadísima Sarah.

Hecho por: La Espada Dragonaria.

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