FANDOM


-Señorita, estaremos aquí hasta que nos cuente qué sucedió esa noche.

-No recuerdo nada.

-¿Sabe en lo que está metida? Usted y el señor José Cruz están acusados de asesinato.

-Ya le dije todo lo que recuerdo. El vaso del tablero explotó y sentimos tanto miedo que tratamos de salir corriendo.

Una fría habitación donde hay más preguntas que respuestas es donde se encuentra Soledad. Tres días después de los hechos siniestros en la casa. Siendo interrogada por dos policías de mal carácter y poca paciencia.

-Quiere explicarme nuevamente que estaban haciendo en ese lugar. -Nosotros fuimos a jugar con un tablero de ouija – responde con la mirada perdida como arrepentida de haber tomado esa decisión- -Hay dos jóvenes muertos. Uno con un horrible corte en el cuello. Y otra con el rostro irreconocible. ¡Eso no me parece un juego! -Nosotros…

Soledad no recuerda nada de lo sucedido. Su mente está en blanco. Ella baja la cabeza y cierra los ojos tratando de recordar.  Entonces… sus puños se cierran con mucha fuerza. Su cabeza golpea contra la mesa. haciendo que los policías se sobresalten. La luz del cuarto comienza a titilar. De pronto un horrible frio se apodera del ambiente. Los policías se miran entre si desconcertados de lo que está pasando.

-Quieren saber qué fue lo que paso – Dice Soledad. Pero con una voz que no es la suya. Una voz horriblemente gruesa que parece más un gruñido que palabras salen de su boca-

Los oficiales no pueden dar crédito a lo que están presenciando. La mirada de ella ha cambiado ahora es agresiva. Las luces siguen titilando ahora más rápidamente. Un viento helado estremece el cuerpo de los oficiales.

-¡Yo me encargue… de ese maldito! –pronuncia soledad. Los rostros agresivos y exigentes de los policías ahora son de miedo a lo desconocido- ¿quieren saber por qué? –agrega mirándolos con una perversa sonrisa-

Los dos policías salen corriendo de la habitación donde estaban. Mientras horribles carcajadas se oyen en toda la estación policial. No pueden creer lo que acaban de ver con sus propios ojos. Sin saber que apenas era el comienzo de una horrible cadena de hechos siniestros y terroríficos…

Gracias a un buen abogado a José se le permite un arresto domiciliario mientras espera su juicio. Estando en casa no puede evitar tomar el teléfono y llamar a su novia.

-Hola… Jennifer amor tienes que venir. Necesito verte… -Donde estas… -Estoy en mi casa. No puedo salir de ella. Ven por favor. -Es cierto que mataste a Raúl…- pregunta llorando- -Noo. No es cierto. Yo… hablaremos cuando vengas. Pero tienes que venir ¡por favor!

Jennifer una hermosa joven con un aire de niña dulce está completamente enamorada de José. Ella se alista lo más rápido posible. Cuando llega a la casa de su novio toca el timbre y sale un hombre con ojeras y el cabello despeinado.

-¿José? Te ves mal. -No he dormido en días. Pasa por favor. – al entrar en la casa Jennifer puede ver que un policía se encuentra vigilando en la puerta principal de la casa.(afuera de ella) Caminan al interior. Y apenas cierran la puerta ella voltea para mirarlo a los ojos-


-Tengo mucho miedo. Dime ¿qué fue lo que paso? –Pregunta sin rodeos-


- No recuerdo mucho. Solo que… comenzamos a jugar con un tablero de Ouija


- ¡Que! ¡Me prometiste que no lo volverías a hacer!–comienza a llorar nuevamente-


-Lo sé. Perdóname. Pero ahora necesito tu apoyo. Estoy muy asustado – le dice mientras sujeta sus manos y le mira fijamente a la cara para implorar su comprensión

- Mi prima está muerta.


-Lo sé. Ayer fui a su entierro. Tus tíos están deshechos. Y nadie puede creer que… -Dilo. Ibas a decir que nadie podía creer que yo la mate. ¿Verdad?


-¿Lo hiciste? -Solo recuerdo unas malditas voces en mi cabeza.


-¿Unas voces? -

Sí. “mátalos” tú sabes que yo quería mucho a mi prima. Jamás le aria daño


-Lo sé. Yo creo en ti. –se seca las lágrimas con el puño-


-Fue Soledad – dice José con una mirada de miedo y mirándola fijamente a los ojos-


-¿Qué? ¿Estás hablando en serio? -Recuerdo que cuando desperté ella estaba mirándome sentada. Su mirada era distinta. Tenía una sonrisa macabra y nunca olvidare esos ojos… A sus pies estaba el cuerpo de Adriana bañado en sangre. Lance un grito de pánico y corrí donde mi prima. Ya estaba muerta. -Soledad fue llevada a una clínica para personas con problemas mentales. -¡Tiene que ser la maldita casa! -¿La casa? -Sí. Hace unos años atrás una familia vivió en la casa. El padre de familia enloqueció y mato su esposa y a sus dos hijos. Raúl y yo jugamos muchas veces el juego de la ouija. Y nunca paso nada. Por eso te llame quiero que averigües todo sobre las personas que vivieron en esa casa. -Pero José… -Por favor. estos días no he podido dormir recordando. Mis sueños son pesadillas donde solo veo… -¿Que ibas a decir? -Si te lo digo pensaras que estoy loco. -Dijiste que me tenías confianza. -Un hombre… es decir la sombra de un hombre me atormenta desde aquella noche. Algunas veces me ha hablado. Es la misma voz que escuche en la casa. -¿Qué es lo que te dice? -No lo entiendo bien. Pero creo que está tratando de decirme algo…

Jennifer sale de la casa con la cabeza hecha un torbellino de ideas. En su interior los sentimientos que siente por José hacen que se decida a averiguar los sucesos que pasaron en la casa. Aunque en su interior presiente que se está involucrando en algo en lo que no hay regreso atrás.

Mientras tanto en el hospital psiquiátrico Soledad está totalmente en un estado de no hablar con nadie. Las enfermeras de la clínica la atienden sus necesidades con temor.

Jennifer comienza su investigación y se dirige a una imprenta de periódicos locales donde busca la ayuda de un amigo para encontrar alguna noticia relacionada con la casa.

-Aquí tienes el periódico que se publicó en esa fecha. El asesinato de la familia que dijiste salió en primera plana. También aquí está la otra noticia relacionada con la casa. La tortura, violación y estrangulamiento de una niña de 13 años. Puedo saber en que estas metida amiga –Pregunta Ariel. Preocupado por Jennifer- -No te preocupes. -José te pidió que investigaras esto ¿verdad? -Sí. -En que estas metida. No te das cuenta que él es un asesino. -¿Cómo puedes decir eso? Yo hablé con él y creo firmemente en lo que me dijo. -Está bien. Cuídate mucho por favor y cualquier cosa que necesites llámame.

Jennifer puede leer en el periódico que el Sr. Juan Pablo (el hombre que asesinó a su familia) fue llevado al mismo centro psiquiátrico de Soledad. Después de haber sido declarado como una persona con problemas mentales por los guardias de la Cárcel. Primero lo piensa y se decide ir a visitarlo.

-Puede que se trate de un loco. Pero y si ¿no? Cualquier pista que pueda darme sobre qué es lo que tiene que ver la casa con todo esto me servirá para ayudar a José. –se lo afirma a si misma-


La noche llega rápidamente. José estando en su casa. Se acuesta en su cama para dormir. Las luces de la casa están totalmente apagadas. El extraño presentimiento de ser observado. Hace que abra los ojos a media noche. Y la sangre del cuerpo se le paraliza…

-¡Soledad! –grita sobresaltando de la cama- ¡no! Tú no puedes estar aquí.

Soledad tiene el rostro agachado. Está sentada en una asiento frente a la cama donde esta José. Comienza a caminar en cuatro patas como un animal y se acerca poco a poco donde él esta recostado. Sube a la cama, y estando frente a frente muestra unos horribles dientes amarillentos y unos ojos blancos tormentosos. Unas horribles cicatrices de cortaduras han aparecido en su rostro.

-¡ayúdenme! –grita aterrado- -Maattaaala-le dice ella con un aliento horrible mente putrefacto-

El cierra los ojos y al abrirlos ella desaparece.

A la mañana siguiente Jennifer despierta y se prepara para ir a visitar al Sr. Juan Pablo llegando allá. La enfermera le advierte que él no habla. Aun así ella pide verlo. Entrando en la misma habitación. Él se encuentra sentado sobre la cama.

-Sr. Juan Pablo. Me llamo Jennifer. Y conozco a alguien que está pasando por lo mismo que usted paso. Necesito que me diga que tiene la casa.

El hombre no hace ni el más mínimo gesto de estar consiente de haberla escuchado.

-¿Usted me entiende? Puede entender lo que le estoy diciendo. Leí en los periódicos que cuando le tomaron declaración usted dijo que fueron las “voces” las que le dijeron que matara a su familia. Parece que no tiene caso –dice al no ver ninguna respuesta del hombre. Se dispone a irse. Entonces…- -¿Ustedes también lo provocaron? –pronuncia Juan Pablo suavemente- -Provocar a ¿quién? A quien ¿provocamos? -Jamás debieron haber ido a esa maldita casa. -Necesito que me diga que tiene que ver la casa con todo esto. -La casa esta maldita por mi culpa. -¿Porque? ¿Qué fue lo que hizo? -Hace mucho cuando mi familia y yo nos mudamos a la casa. La habíamos comprado barata. Y yo estaba ganando dinero como nunca antes. Nunca le conté a mi esposa que para hacerlo tuve que hacer un pacto. -Usted… -Sí. Le vendí mi alma al demonio. Durante meses comencé a ganar mucho dinero y todos mis problemas se solucionaron. Pero yo no sabía el alto precio que debía pagar. Comencé a ver una sombra que caminaba por mi casa. Abecés sentía que me hablaba. No podía entender lo que me decía. Una noche sentí que estaba dentro de mí. Camine por la casa mientras todos dormían. Y sin poder tener el control de mi cuerpo… -¿Cómo podemos deshacernos de ese demonio? -Él no se ira hasta que mate a todos los que se relacionen con la casa. -¿Está diciéndome que matara a José y a Soledad? -No. Dejará a uno de ustedes tres vivo. Para vivir dentro de su cuerpo. -Soledad –murmuro Jennifer pensativa- -Lo peor es que el alma de las personas asesinadas en esa casa son condenadas a habitar en ella. Se convierten en espíritus con deseos de venganza que no pueden descansar en paz. -Es por eso que existen todas esas historias acerca de la casa. ¿verdad? -SI. -¿Qué puedo hacer? -La única forma es expulsarlo por donde vino. Tienes que ir a la casa y usar el tablero de ouija. -¿Y si no funciona? -Te matara. Ten cuidado porque los espíritus de las personas que murieron asesinadas que habitan la casa, están furiosos. Sus almas no encuentran descanso y harán todo para alejarte de ese lugar. -Gracias. – y se retira sabiendo que ahora ella también estaba involucrada con la casa. Y que moriría si no hacía algo-

Decide buscar ayuda. 

-Ola. Ariel. Soy yo Jennifer –saluda con la mano temblando sobre el teléfono después de haber escuchado al Sr. Juan Pablo. -Ola. Jennifer ¿estás bien? –saluda el- -Sí. Necesito ayuda. Y no sabía a quién más acudir. -¿Dime que te pasa? -Tenemos que vernos. -Está bien.

Se encuentran para tomar un café. Jennifer le pide ayuda para poder llevar a cabo la sesión en la casa.

-Todo esto parece una locura –responde Ariel- -Se lo que parece. Pero tenemos que ayudar a José. -Bien voy a ayudarte – Acepta Ariel pensando que jamás pasara nada. Siendo el una persona que jamás creyó en espíritus ni fantasmas- -Tenemos que llevar también a José. -Pero… él está con un arresto domiciliario. -Sí. Pero necesitamos que también este presente él.

Jennifer logra convencer a Ariel. Llegada la noche ayudan a José a escapar del arresto domiciliario por una pared trasera de su casa.  Estando los tres juntos suben a la camioneta de Ariel. Y se dirigen a la casa que se encuentra en afueras de la ciudad. José tiembla de miedo sobre su asiento.

-¿Estás bien? Estas muy frio –le pregunta Jennifer tocando su mano- -Sí. ¿Estás segura? que después de esto. ¿Todo terminara? -Eso espero.  -¿Qué es eso? –le pregunta José al ver dos botes al lado de Jennifer- -Es combustible. -¿Piensas quemar la casa? -Una vez que esto termine. Sí.  -Gracias no sé cómo agradecerte todo lo que estás haciendo por mí. Eres muy valiente. -Te amo José. Y yo haría cualquier cosa por ti – le responde mientras se acerca para darle un beso-

Llegan a la casa y los recuerdos comienzan a llegar a la mente de José de aquella fría noche en la que Soledad, Raúl, Adriana y él vinieron a ella.

-Nunca debí haber traído a mi prima a este lugar –se reclama a sí mismo- -Vamos –los dirige Ariel-

Saltan la cinta amarilla de área restringida que puso la policía por haber sido el lugar de crímenes. Suben al piso superior. Las manchas de sangre están por todo el piso. Toman el tablero de Ouija lo ponen en el centro de la habitación. Encienden velas. Y José comienza pidiendo que pongan un dedo en el vaso. 

-¿Queremos saber que quieres de nosotros? –pregunta José. Esperando nerviosamente la respuesta. Pero nada sucede- ¡queremos saber qué es lo que quieres! -Grita desesperado-

Las velas se apagan de un soplido. Dejando todo en total oscuridad. Jennifer suponiendo que eso pasaría traía una linterna en el bolsillo. La enciende rápidamente.  No pueden creer lo que está frente a sus ojos… Soledad esta parada en la puerta de la habitación. 

-¡Que hace ella aquí! -Grita Jennifer- -Ella vino para matarlos… -responde José. Poniéndose del lado de Soledad- -¡Que estás haciendo! –le grita Jennifer- -El solo quiere sus almas… no la mía –responde José-

Ariel está totalmente en shock. La presencia de Soledad es claramente macabra. El color de la piel de ella se asemeja a la de un muerto en descomposición. 

-¡Nos traicionaste! –grita Jennifer- ¡porque!

Soledad se abalanza sobre Ariel.

-¡Sal de aquí! –le grita Ariel a Jennifer. Ella evita ser sujetada por José y sale corriendo de la habitación-

José la persigue por los pasillos de la casa. Ella corre y llega a una habitación donde puede ver una niña peinándose el cabello y mirando por la ventana. El miedo la consume y las piernas apenas le responden. Sale corriendo y baja las escaleras que la llevan a la puerta principal. Mientras que en toda la casa se escucha los gritos de dolor de Ariel.

-¡Ariel! –grita mientras llora-

Cuando trata de abrir la puerta descubre que está cerrada con llave… jira para ver si la persigue y en su espalda esta parada Soledad… con la mano sosteniendo de los cabellos la cabeza de Ariel.

-¡Noooo! –grita y cae de rodillas… mientras soledad se acerca para mirarla frente a frente-

¡Interferencia de bloqueo de anuncios detectada!


Wikia es un sitio libre de uso que hace dinero de la publicidad. Contamos con una experiencia modificada para los visitantes que utilizan el bloqueo de anuncios

Wikia no es accesible si se han hecho aún más modificaciones. Si se quita el bloqueador de anuncios personalizado, la página cargará como se esperaba.

También en FANDOM

Wiki al azar