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Por su propio bien, los niños no pueden mirar esto. Gracias.

Me desperté en una sala, parecida a un hospital, tenía azulejos blancos y había un carrito al lado mío con hilo, vendas y una bolsa llena de sangre. También me fijé en que había más gente a mi alrededor. Las paredes estaban llenas de sangre y había un cuenco con comida en el medio .Me intenté levantar para ayudar a los que estaban dormidos,y aprovechar para comer algo, pero sentí un tirón en mi pierna, estaba atado con una cadena. Sentí un pequeño dolor en la muslo, y vi que había un serrucho. Rápidamente, comencé a cortar las cadenas, pero estas no cedían. Entonces, entendi que el que me encerró quiere que me ampute el pié para sobrevivir. Fui moviendo la cadena hasta el máximo que podía, así que solo me amputé medio pié. Cuando terminé, pensé en hacer una prótesis. Tome una barra de metal y la fui cortando y moldeando y quedó como una pierna. Me abrí el muñón y la inserte. Era muy cómoda, me levanté y me puse la zapatilla, que antes era azul, pero ahora era roja con tonos violáceos y azules debido a la sangre. Me levanté y empecé a caminar en círculos, cojí mi mochila y la llené con comida. Pensé que partes de esas personas podían comerse, al acercarme a ellos vi que estaban muertas, seguramente estaban aquí antes, pero no sobrevivieron. Cojí todo lo comestible y me fui. En la siguiente sala había dos fosas de ácido, en una estaba mi madre, en otra mi padre. Entonces escuché esa voz:

-Solo puedes elegir a uno, tienes 1 minuto, quien quieras que se salve debes pulsar el botón rojo, si se pasa el tiempo, los dos morirán

El tiempo empezó, y reflexioné, que mi padre abuso repetidas veces a mi madre, pero también a mí. Empecé a pensar todo lo que me hizo ese rufian, justo cuando iba a apretar el botón se acabó el tiempo, los dos cayeron, y una puerta se abrió. En esta estaba mi hermano, y una voz sonó:

Si quieres vivir, abre a tu hermano y encontrarás la llave que te lleva a la siguiente sala.

Empecé a llorar, tenía vendas y sangre, podía sacarle la llave sin matarlo... tome las vendas, la sangre, hilo y un bisturí. Justo mi hermano se despertó y preguntó dónde estábamos y yo le expliqué todo, el dijo que aguantaría el dolor, y le daba igual morir. Yo empecé a buscar, no estaba en el abdomen, ni en las piernas ni en los brazos entonces le dije: Lo siento hermano tendrás que morir. El me dijo que le daba igual, pero me hizo prometer que saldría de aquí con vida, porque sino el habrá muerto por nada. Le revise la cabeza, ahí estaba, una pequeña llave. La tome, besé a mi hermano, pero lo tome. Lo contorsioné con cuidado y me lo metí en la mochila, no dejaría que el se quedara aquí. Al pensar eso algo me ocurrió, no se que fue, pero supe que no volvería a ser el mismo. Volví a centrarme y abrí la puerta, ahí estaba mi novia, entonces esa vocecita volvió hablar y dijo:

Como premio puedes hacer todo lo que quieras con tu novia, si la matas saldrás de aquí, pero si la torturas mucho antes de matarla te daré lo que quieras, aparte de salir.

En las paredes había todo tipo de utensilios, y supe en ese instante que hacer. Abuse de ella con fuerza, sabía que estaba viva, porque justo se despertó y comenzó a gritar, pensé que debía callar, así que con unas tenazas saque su lengua. Ahora solo podía gargarear, mientras la sangre brotaba por su boca. Lo que hice después fue tomar unas tijeras y acortarle el clítoris, con un machete la amputé los dos pechos y la quité la piel. Por último, abrí su cráneo. En ese instante, la puerta se abrió y yo salí vivo...

Esta declaración fue dicha por Alan Stephen, que ahora reside en un centro psicológico. Al parecer a habido mismos sucesos, esto va a ser investigado y finalmente conoceremos la verdad.