FANDOM


Las personas creen que en situaciones como estas la gente actúa como en las películas de horror en las que las cosas siguen empeorando cada vez más, la familia ve algo extraño en los primeros días de la mudanza y se apresuran en largarse de la casa a sólo semanas de haber llegado. Eso no se parece en nada a lo que nos pasó a nosotros.

Cuando el incidente de la ventana abierta ocurrió le dije a mis padres, pero ninguno de ellos me hizo caso.

“No abras la ventana así por la noche, Ellie.” Dijo mi madre regañándome, se le veía algo asustada también. “Es peligroso.”

Mi padre me dijo exactamente lo mismo y mencionó que los animales muertos seguían apareciendo afuera de la casa de vez en cuando. “Hay gente muy enferma allá afuera, ¿me entiendes?”

Tenía seis años cuando me dijo eso, pero intenté imaginarme el tipo de personas enfermas de las que mi padre hablaba. Imaginé personas dejando animales muertos en la puerta de la casa, estornudando, tosiendo y rascándose sus narices hinchadas. “Asqueroso” dije yo.

“Exactamente, son gente asquerosa.”

No quería tener problemas con mis padres de nuevo por la mañana, así que me arropé con todas las sábanas y almohadas que pude, cubriendo los lados de la cama con todos los peluches que tenía. Todas las mañanas me despertaba antes de que mis padres volvieran a casa. No dormía muy bien de todas formas. Lo primero que hacía era cerrar la ventana de mi cuarto. Sí, ahora la ventana se habría por si sola a mitad de la noche todas las noches.

Lo siguiente que hacía era recoger todos mis juguetes de la cuna de Jessica y devolverlos a su caja, tratando de sonreírle a Jessie cada vez que me saludaba con una sonrisa en su cuna. “Jessie ama Lee-lis” decía ella, y le decía que yo también la amaba, a pesar de que a veces deseara no tener que compartir un cuarto con ella.

Poco a poco me acostumbré a esta rutina diaria. Algo que me ayudo a esto fue que ya no veía al Señor Sonrisas tan frecuentemente. Veía su sombra o su figura de vez en cuando en la ventana antes de dormirme o parado en el patio trasero cuando iba a cerrar la ventana.

Pero no era nada grave, sólo veía su sombra en la ventana segundos antes de quedarme dormido. Susurraba en voz baja “Por favor no dejes que llegue a mí” antes de dormirme, y parecía funcionar.

_______________________________________________________________________________________________

Mientras Jessie aprendía a hablar cada vez más, las cosas que decía eran cada vez más extrañas. Todas las mañanas me despertaba a cerrar la ventana y guardar los juguetes, y siempre me saludaba con una sonrisa y me decía lo que había hecho con su “amigo.” Ahora que sabía hablar un poco más lo llamaba “Señor Sonrisas.”

“El Señor Sonrisas siempre feliz,”  me decía “especimente  cuando ve a Jessie.”

“Creo que deberías de dejar de andar tanto con el Señor Sonrisas,” le sugerí mansamente. “Él sigue siendo un extraño.”

Jessie movió su cabeza de lado a lado, con una expresión seria en el rostro, diciendo: “Señor sonrisas no extraño. Señor Sonrisas siempre aquí, pero lee-lee no lo ve.”

“Es que a mí no me agrada el Señor Sonrisas, no lo quiero aquí.” Le dije yo.

Jessie se veía triste. “Al Señor sonrisas le agradas,” dijo ella. “A Señor Sonrisas le gustas mucho.”

La manera en la que lo dijo me dio escalofríos. No hablé con Jessie por el resto del día.

Cuando volvía  casa de la escuela, fui afuera a jugar con mis juguetes y peluches en el patio. Estaba fingiendo tener un día de picnic con el elefante Agnes y Jonas el oso. Había una chica en mi clase que vivía en la casa de al lado y nos enviábamos notas por debajo de la cerca que separaba las casas. Vi una nota en la cerca y fui a leerla.

Cuando saqué la nota de la cerca me paralicé. La nota estaba escrita en un pedazo arrancado de un periódico, no en el papel con dibujos de florecitas que mi vecina conseguía de su madre. La nota decía:

“¿POR QUÉ NO QUIERES JUGAR CONMIGO? QUÉDATE DESPIERTA Y ASÍ PODREMOS JUGAR.”

Doblé la nota y la coloqué debajo de mi colchón porque no sabía en qué otro sitio dejarla. Esa noche estaba muy pensativa como para siquiera comer mi cena. Esa noche había cenado Spaghetti con queso y brócoli, mi favorito. Mi mamá tocaba mi frente y me preguntaba si me sentía bien, yo le contestaba que me sentía algo mareada por haber estado todo el día en el sol.

“Bueno, entonces ve a bañarte y luego te puedes ir a dormir temprano, ¿Te parece?” dijo mi madre. Yo asentí con la cabeza, me gustaba la idea de tomar un baño, la presencia de mi madre en el mismo cuarto que yo me hacía sentir protegida. Quería tener un poco de atención también. Después de todo Jessie a estado acaparando a mis padres ya que es una bebé. Lo único que mis padres hacían conmigo era hacerme de comer y llevarme a clases y devuelta a casa.

Después de cenar mi madre me llevo a la tina a darme un baño. Casi puedo sentir el aroma del baño de burbujas con esencia de rosas y las manos de mi madre masajeando mi cabello. Le pedí que cantara canciones navideñas y ella lo hizo, a pesar de que navidad había terminado hace ya unos meses.

Finalmente, me enrolló en una toalla esponjada y me dio un abrazo. Eso casi me hizo llorar de alivio.

“¿Puedo dormir con ustedes esta noche?” Le pregunté después. “No me siento muy bien”

Me dio una mirada como si fuera a decirme que no, pero luego sonrió y me abrazó de nuevo. “Está bien cariño, pero sólo por esta vez”

Me puse mis pijamas y pasé la noche durmiendo entre mis padres. Dormí mejor de lo que lo había hecho en años.

La mañana siguiente me desperté y me fui a mi habitación a prepararme para ir a la escuela. Me hizo sentir bien  ver que la ventana de la habitación había permanecido cerrada toda la noche hasta la madrugada y que Jessie estaba dormida plácidamente en su cuna. Me preparé cambiándome cambiandome mis pijamas por el uniforme de la escuela. No fue hasta que me cambié los zapatos que me di cuenta que algo estaba fuera de lugar. La nota que había doblado y guardado en mi colchón estaba en el centro de mi cama, abierta.

La nota estaba del lado contrario, con un mensaje nuevo que decía:

“TE EXTRAÑAMOS.”

_______________________________________________________________________________________________

Escribir todo eso me dio un tipo de migraña. Recordar ese tipo de cosas de mi infancia me hacen sentir incómoda. Pero ahora que he comenzado a escribir creo que necesito llegar hasta el fondo de la historia. Incluso creo que debería visitar mi casa antigua, pero creo que necesito estar muy ebria o ser muy valiente como para hacer eso (O quizá ambos)

Jessica y yo seguimos en contacto a través de Skype. Usualmente hablamos un domingo por la mañana cada fin de semana. Espero que pueda sacarle más información sobre el Señor Sonrisas y la vieja casa, si es que aún recuerda algo.

Les haré saber en las siguientes partes si es que me entero de algo nuevo.


Parte 5 : Señor_Sonrisas_(Parte_5)

¡Interferencia de bloqueo de anuncios detectada!


Wikia es un sitio libre de uso que hace dinero de la publicidad. Contamos con una experiencia modificada para los visitantes que utilizan el bloqueo de anuncios

Wikia no es accesible si se han hecho aún más modificaciones. Si se quita el bloqueador de anuncios personalizado, la página cargará como se esperaba.

También en FANDOM

Wiki al azar